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Por desgracia, algunos lo siguen: |
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1º - EL ACTOR/ACTRIZ ES UN ENTE SUPERIOR. Nuestra profesión es la más importante del mundo. Entretenemos a la gente, y por eso se nos envidia, endiosa y se nos tiene una admiración desmesurada. Es más importante ser actor que médico o farmaceutico, que ya ves, solo salvan vidas. 2º - EL ACTOR/ACTRIZ ES LO MÁS IMPORTANTE DE UN TRABAJO. Somos el centro de un rodaje. Sin nosotros no existiría el arte, la cual cosa nos da una responsabilidad encima del proyecto, y nos obliga a tomar las riendas sobre él. Ningún proyecto es un trabajo de equipo, sino que nosotros somos el pilar, y el resto nuestros contrafuertes. 3º - EL RESTO DE LOS EQUIPOS ESTAN A SU DISPOSICIÓN. Relacionado con el punto anterior, todos los equipos son sirvientes al actor y trabajan para nosotros. Los actores mandamos sobre ellos y, obviamente, tenemos el derecho y la obligación, no solo de opinar, sino de mandar. 4º - EL ACTOR/ACTRIZ SABE MÁS QUE LOS OTROS EQUIPOS. Porque si un actor manda sobre los otros equipos no es por chulería o por falta de seguridad sobre nuestro propio trabajo, sino porque sabemos más de iluminación que un director de fotografía, sabemos más de peluquería que un profesional que lleva años trabajando en ello, sabemos más de vestuario que una estilista que ha estudiado eso, o sabemos más de dirigir actores y de hacer encuadres que el artífice del proyecto. 5º - EL ACTOR/ACTRIZ SIEMPRE TIENE QUE QUEDAR GUAPO. Por encima de la credibilidad del personaje, y la decisión de los diferentes jefes de equipo, está la imagen del actor. No podemos permitir salir feos a un escenario o en pantalla. La imagen lo es todo para nosotros. Si tenemos que interpretar a un yonqui, seremos un yonqui guapo. Podremos hacer el papel de una ama de casa, con cinco hijos, estresada, depresiva, alcohólica, maltratada y a la que su marido acaba de dejar. Pero, por favor, estando siempre estupendas. 6º - EL ACTOR/ACTRIZ NO PUEDE EMPATIZAR CON EL EQUIPO. No nos podemos permitir ese lujo. No tenemos por que entender sus condiciones de trabajo, sus problemas de equipo ni su presupuesto. No es nuestro problema. No nos interesa ni nos importa. Ellos están allí para hacernos más fácil nuestro trabajo, no nosotros para hacerles más fácil el suyo. 7º - AL ACTOR/ACTRIZ SE LE TIENE QUE CUIDAR. Relacionado con varios de los puntos anteriores está claro que se nos tiene que cuidar. Y es nuestra obligación quejarnos si no nos sentimos cuidados. Nos merecemos buenos camerinos, un catering mejor que el resto del equipo, que se nos concedan caprichos y se nos regalen cosas. 8º - EL ACTOR/ACTRIZ TIENE DERECHO A PATALETA. Y si uno de los puntos anteriores no se cumple, no solo tenemos que ocuparnos que todo el mundo se entere, sino que, si es necesario, gritaremos, maltrataremos, insultaremos o pararemos el rodaje para conseguir lo que queremos. Nunca lo haremos de forma gratuita, sino por el bien del resto del equipo, para que tengan consciencia de un problema. 9º - EL ACTOR/ACTRIZ TIENE QUE SER AGRADECIDO, CUANDO LE INTERESE. Sí que es cierto que a veces tenemos que trabajarnos un poco a los equipos. Si les damos unas palabras de ánimo o unas palmaditas en el hombro de vez en cuando a la gente del equipo técnico será de provecho para posteriormente pedirles algo. Invertir en la condescendencia es necesario para que nuestras exigencias se hagan más rápidas. 10º - EL ACTOR/ACTRIZ CUIDARÁ AL CAPITAL. No olvidemos que tenemos que cuidar a quien nos da trabajo. Así pues al director y, sobretodo, a los productores, se les tiene que dar coba. Ser simpático y enrollado, falso y mentiroso no cuesta nada si con ello conseguimos que en un futuro se nos de trabajo. Si trabajas en el noble arte de la interpretación y no cumples ninguno de los puntos de este decálogo, es que no eres un actorcillo, sino un ACTOR (con mayúsculas)y, sobretodo, y más importante, UNA PERSONA |